INSTITUTO CULTURAL DE LEÓN
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Se acerca la edición 32 de Fenal

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Durante julio, podrás disfrutar de actividades artísticas, talleres, presentaciones editoriales y más, a través de Fenal 32; una edición enmarcada en tres ejes programáticos: Equidad, Diversidad e Inclusión.

La Feria Nacional del Libro de León se llevará a cabo del 22 al 31 de julio mediante un formato híbrido, es decir, con actividades presenciales y virtuales que permitirán el acercamiento a diversos públicos amantes de las letras.

Dentro de su programación, la Fenal presentará un programa artístico integrado por 18 propuestas en áreas de clown, danza, multidisciplina, música, narración oral, teatro, títeres y concursos; así como 11 talleres divididos en las siguientes categorías: 3 a 6 años (Antes de leer), 6 a 9 años (Mientras leemos), 9 a 12 años (Después de leer) y 18 años en adelante (Mientras más leemos).

En esta ocasión, las sedes presenciales conforman el Circuito Fenal; se trata de cuatro recintos emblemáticos de la ciudad de León: Plaza de Gallos, Casa de la Cultura Diego Rivera, Museo de las Identidades Leonesas y Teatro María Grever. Dichos espacios se alistan para recibir la visita de lectoras y lectores en el disfrute de las diversas actividades y la adquisición de nuevos títulos para tu colección.

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Historias de valor para la infancia

Texto Edgar A. Aguirre VegaDiversa es una de las tantas palabras con las que hoy en día podríamos definir a la literatura. ¡Maravillosa diversidad! Y así como en lo es en general, también en lo particular; pues cada uno de los géneros aborda y emplea numerosas formas y formatos para presentar sus variados contenidos. La literatura infantil, por ejemplo, ha evolucionado, ha dejado de ser un género pequeño y de simple ocio para entrar a las grandes ligas, se ha vuelto un abanico de enormes posibilidades, una industria que ya no da marcha atrás.Podemos acercarnos a valorar los libros infantiles y juveniles desde diferentes parámetros, como el histórico, el literario o el ideológico, pues las funciones de la Literatura Infantil y Juvenil (LIJ) pueden resumirse en tres: iniciar el acceso a la representación de la realidad compartida por una sociedad, desarrollar el aprendizaje de las formas narrativas y servir como vehículo comunicativo y socializador de las nuevas generaciones.1 Aunque no siempre fue así; en América Latina, en la época precolombina, la oralidad fue la principal herramienta para que niñas y niños conocieran las historias que rodeaban a sus pueblos, mitos y leyendas eran compartidas pero sin ser realmente un producto para las infancias. Lo mismo sucedió en la Colonia, pues el sincretismo cultural únicamente propició el surgimiento de relatos como las fábulas moralizantes y sus objetivos puramente adoctrinantes. Durante la época de la colonia se trajeron libros infantiles impresos en España con un carácter pedagógico con el fin de educar a la infancia. Eran libros que presentaban valores patrióticos, morales y religiosos con niñas y niños modelos, obedientes y estereotipados. Solo a finales del siglo XIX encontramos a los verdaderos precursores de una literatura infantil auténtica que van a cambiar la sensibilidad y el modo de escribir. Van a aparecer ahora unos libros de carácter estético cuyos autores consideran al niño como receptor de estas lecturas. Estos nuevos escritores van a impulsar una literatura más libre protagonizada por niños reales que viven situaciones comunes a la realidad de Latinoamérica.2 La conciencia y plena visibilidad de la infancia y de lo que ésta representa permitió también la aparición de grandes figuras como el cubano José Martí, considerado el creador de una literatura infantil con rostro propio, escribiendo directamente a niñas y niños a través de La Edad de Oro, revista mensual que estaba «dedicada a los niños de toda América para que sepan cómo se vivía antes y se vive hoy en América y en las demás tierras». Los cuentos y poemas de José Martí constituyen un hito en la literatura infantil latinoamericana porque consideró al niño como receptor de lecturas. «Los niños saben más de lo que parece» escribe Martí estableciendo el perfil del niño al que se dirige: curioso, activo y con una capacidad receptiva superior a la que por entonces el sistema escolar tenía en cuenta.3 Así, en una larga lista y una extensa historia, se suman destacados precursores de esta literatura infantil latinoamericana: Rafael Pombo (Colombia), Monteiro Lobato (Brasil), Marcela Paz (Chile), Nicolás Guillén (Cuba), Carmen Lyra (Costa Rica), Joaquín Gutierrez (Costa Rica), Gabriela Mistral (Chile), Rubén Darío (Nicaragua), Francisco Gabilondo Soler, Cri Cri (México), Rafael Rivero Oramas (Venezuela), Pascuala Corona (México), Horacio Quiroga (Uruguay), Constancio C. Vigil (Argentina), José Sebastián Tallon (Argentina), Aquiles Nazoa (Venezuela), Óscar Alfaro (Bolivia) y Juana de Ibarbourou (Uruguay). Es tal la relevancia y el valor que este tipo de literatura ha logrado a través del tiempo, que desde 1967 —cada 2 de abril y coincidiendo con el nacimiento de Hans Christian Andersen— se celebra el Día Internacional del Libro Infantil, fecha instaurada por IBBY (Organización Internacional para el Libro Juvenil), colectivo internacional que busca un mejor entendimiento entre los pueblos a través de la literatura infantil, así como garantizar el acercamiento de la infancia a los libros. Anualmente, IBBY México publica una guía de libros infantiles y juveniles, una herramienta útil para quien desee identificar lecturas para el hogar, el aula o la promoción de la lectura. La lista se realiza a través de leer, evaluar y seleccionar novedades enviadas por las editoriales a un Comité Lector, y es clasificada por etapas: pequeños lectores, los que empiezan a leer, los que leen bien y grandes lectores. Además de la ficha bibliográfica, se integran la sinopsis, comentarios, temáticas, premios o reconocimientos, y un distintivo a aquellos catalogados como favoritos del comité. En 2023, por ejemplo, la guía —en su edición 35— destaca el trabajo de escritoras y escritores como Abigail Rodríguez Contreras (México) con Arrullo de luciérnagas. Nanas en lenguas originarias de Puebla, ilustrado por Amanda Mijangos y Armando Fonseca; María Baranda (México) con Buscando a Sapo, ilustrado por Mariana Roldán; Micaela Chirif (Perú) y El mar, con ilustraciones de Armando Fonseca, Amanda Mijangos y Juan Palomino; Alexandra Castellanos Solís (México) con Gigante; José Ignacio Valenzuela (Chile) con ¿De qué color es tu sombra?, ilustrado por Pamela Medina; Verónica Prieto (Chile) con En la verde colina, e ilustraciones de Scarlet Narciso; Clementina Equihua (México) y ¿Cómo se protegen?, ilustrado por Amanda Mijangos; Roger Ycaza (Ecuador) con Clic; Cecilia Pisos (Argentina) con Coplitas con Preguntón, ilustrado por Eleonora Arroyo; Gabriela Olmos (México) con El sueño de los dioses y otros cuentos huicholes, ilustrado por José Benítez Sánchez; John Fitzgerald Torres (Colombia) y la ilustradora Paula Ortiz con La luna es un renacuajo; Verónica Murguía (México) y Mi monstruo Mandarino, con ilustración de Dani Scharf; Eduardo Otálora Marulanda (Colombia) y Mi primer Quijote, ilustrado por Paola Acevedo; Monique Zepeda (México) con Nicolás dos veces, ilustrado por Cecilia Rébora. El camino ganado no es cosa fácil, mucho menos con la brutal competencia que existe hoy en día en prácticamente todos los ámbitos. El papel de las editoriales es fundamental y notorio, la calidad de contenidos, formatos y, por supuesto, escritores e ilustradores es vital. A lo largo de Latinoamérica, existen casas editoriales y sellos que accionan y abonan al desarrollo de la literatura infantil, de entre ellas, los siguientes ejemplos: En México, Ediciones El Naranjo, Petra Ediciones, Ediciones Tecolote, Alboroto Ediciones y el Fondo de Cultura Económica con su colección A la orilla del viento; en Argentina, Pequeño editor, Limonero Ediciones, Editorial Ojoreja, Ediciones Iamiqué y Ediciones Urano; en Venezuela, Ediciones Ekaré y Playco Editores; en Colombia, Babel Libros, Editorial Tragaluz, Editorial Rey Naranjo, LuaBooks, Grupo Educar, Editorial Monigote y Cataplum Libros; en Brasil, Pallas Editora; en Chile, Editorial Amanuta y Editorial Forja, y en Perú, Editorial Crecer. Mientras que SM, Planeta, Penguin Random House, Libro del Zorro Rojo y Norma Editorial son algunas que no pertenecen al continente, pero sí mantienen una fuerte labor editorial dentro del territorio. Hoy, sin duda, una de las más sanas y robustas comunidades es la de la edición infantil, amplia, heterogénea y muy creativa, porque en ella se desarrollan muy diversos perfiles editoriales y porque el libro como objeto se interviene, a diferencia de otros sectores, de manera que pueda reunir distintos lenguajes para encantar y deleitar al lector. No solo el texto ocupa un lugar preponderante, sino que las ilustraciones, el diseño y el soporte mismo hacen parte de la mirada del editor. Por eso, cuando hablamos del tradicional oficio de editar, en el caso de los libros para niños, nos estamos refiriendo a una tarea más poliédrica y compleja.4 El valor de la literatura infantil es innegable, aunque también lo es la delgada línea de lo que se puede y no considerar como tal; las estructuras, temáticas, formatos y necesidades hacen que exista una enorme, muy enorme —y quizás hasta peligrosa— diversidad de productos, muchos de los cuales no ofrecen ni contribuyen a objetivos como la formación de lectores o el acercamiento a una literatura de calidad, sino que buscan fines meramente comerciales. …¿Y qué cosa es una literatura de calidad? Yo creo que es la que enseña a confiar a los niños en la palabra y que los adentra en el mundo del lenguaje, en la construcción del sentido a través de la palabra. Por eso es importante no caer en la idea de que porque los niños lean vayan a ser mejores personas o por alguna aproximación al libro va a haber un efecto mágico que nos convierta en algo mejor de lo que somos. Los libros no nos eximen del trabajo sobre nosotros mismos y de la responsabilidad que tenemos hacia los niños. Parte de esa responsabilidad es producir, escribir e ilustrar libros de calidad: que fomenten el espíritu crítico, que permitan un ejercicio de la libertad creativo, que convoquen a los lectores a forman parte, sin caer en lo panfletario o en lo didactista5, menciona la escritora peruana Micaela Chirif. Los retos siguen siendo muchos, pero la distancia recorrida y los avances son abismales en comparación con algunas décadas atrás. Los pabellones y programaciones infantiles en las ferias de libros son fundamentales y necesarios; la Feria Nacional del Libro de León, Fenal, es un claro ejemplo de ello —basta recordar que inició como Feria Nacional del Libro Infantil y Juvenil en 1990—, donde edición con edición se busca abordar y atender a la niñez con perspectivas que permitan la reflexión, el análisis y el entretenimiento a partir de las letras. El panorama de la literatura infantil en Latinoamérica se ha consolidado y ahora es protagonista en infinidad de espacios; acerquémonos. Referencias 1La literatura infantil y juvenil en las bibliotecas: fomentando el cuidado de la infancia | Extensión Universitaria en Sevilla | UNED. (s. f.). https://extension.uned.es/actividad/idactividad/32257 2Al. (2013, 30 julio). Informe LIJ. Precursores de la Literatura Infantil y Juvenil en América Latina. OBJETO:LIBRO. https://objetolibro.wordpress.com/2013/07/27/informe-lij-precursores-de-la-literatura-infantil-y-juvenil-en-america-latina/ 3Ibid. 4Team, L. (2023, 21 mayo). Edición de libros para niños, un contexto particular - Latin American Literature Today. https://latinamericanliteraturetoday.org/es/2023/03/edicion-de-libros-para-ninos-un-contexto-particular-2/ 5Sáliche, L. (2019, 15 noviembre). La literatura infantil y juvenil en América Latina, en la mirada de tres autores. Infobae. https://www.infobae.com/america/cultura-america/2019/11/15/que-momento-atraviesa-la-literatura-infantil-y-juvenil-en-america-latina/ -Editor Anonimo. (2023, 30 marzo). Las mejores editoriales infantiles de Latinoamérica - Editoriales Infantiles2022. Editoriales Infantiles. https://www.editoriales-infantiles.com/mejores-editoriales-infantiles-de-latinoamerica/ -Literatura infantil latinoamericana, Fanuel Hanán Díaz. (s. f.). https://www.dondevivenloslibros.com/2011/08/literatura-infantil-latinoamericana.html -Guía de libros infantiles y juveniles IBBY México 2023, https://www.ibbymexico.org.mx/wp-content/uploads/2023/03/Guia_IBBY-Libros_2023.pdf

Crear y comunicar la literatura

Conoce a Elik Troconis, ganador del Premio Nacional de Literatura para Jóvenes Fenal - Norma “La primera vez que escribí un cuento me fascinó saber que podría crear algo que no existía”. Imaginar, disfrutar y sentir, es lo que al escritor Elik Germán Troconis Martínez le fascina de la literatura y es lo que busca provocar con sus obras. Hace poco, Elik recibió el XIV Premio Nacional de Literatura para Jóvenes Fenal - Norma por su novela La joya robada. Capítulos verdaderos del crimen que investigó el ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha, misma que tendrá su primicia editorial en la siguiente edición de Fenal. Previo a ese acontecimiento te presentamos más de él y su obra. RCA: ¿Qué te motiva a escribir y cómo fueron tus inicios como autor? Hay dos motivaciones para mí, una completamente interna y otra externa. La primera pienso que mucho de lo que he escrito ha sido para explicarme a mí mismo algunas cosas, para entenderlas mejor, y en ese sentido explorarlas y darles cierto entendimiento, y la motivación externa es lo fantástico que me parece poder compartir con alguien más y transmitir alguna sensación, algún pensamiento, alguna reflexión que pueda también cambiar cierta perspectiva o simplemente que sea disfrutable para el lector. RCA: ¿Qué es lo que te llevó a ser artista?, ¿te dedicas completamente al arte? Diría que me dedico tiempo completo a lo relacionado con la literatura. La mayor parte del tiempo es a la escritura pero también a las labores que implica, como la investigación y la lectura de otras obras, y también a actividades como dirigir círculos de lectura, corrección de estilo, edición de otras obras literarias, libros de textos y plataformas escolares, charlas y conferencias, todo en torno a cultura en general y particularmente literatura e historia porque yo de formación soy historiador. (Lo que me llevó a la escritura artística) Fue darme cuenta de lo sensacional que resultaban dos cosas para mí, por un lado ver la capacidad creadora, es decir, la primera vez que escribí un cuento me fascinó saber que podría crear algo que no existía. Y por otra parte, me pareció asombroso ver que eso se podía comunicar a otras personas para que sintieran algo, si no idéntico, sí similar. Entonces, esa sensación de crear y compartir fue lo que me pareció genial. RCA: ¿Qué estás leyendo actualmente y qué temas y autores te inspiran? Ahora mismo estoy leyendo Por quién doblan las campanas, de Hemingway y diría que en mi vida como escritor han habido varios autores que han influido en mí o que me han hecho creer, uno de ellos es Arthur Conan Doyle, que como creador de Sherlock Holmes me inspiró para querer crear misterios, detectives y pistas para ir llegando al final de los enigmas; también Edgar Allan Poe por su tipo de atmósfera; también Mary Shelley que con su Frankenstein me parece que dio a la literatura y al mundo una lección absoluta de la esperanza en la humanidad; a una autora mucho más reciente, Amélie Nothomb, que con sus novelas demuestra cuán pocas páginas se requieren para crear un gran misterio, para crear mucha tensión y para darnos una sorpresa al final. RCA: ¿Qué sentiste cuando te avisaron que fuiste seleccionado ganador del xiv Premio Nacional de Literatura para Jóvenes Fenal-Norma? Una sorpresa enorme y un agradecimiento todavía mayor. Recuerdo que como no sabía qué decir, debí decir como 400 veces “¡gracias, gracias, muchas gracias!”, ¡ja,ja! Estaba sorprendido, entusiasmado, emocionado con muchos pensamientos en la cabeza, con mucha satisfacción y orgullo, en el mejor sentido de la palabra, de ver materializado un premio después de tanto tiempo de búsqueda, de manuscrito, de búsqueda de editoriales, de premios; haber conseguido este premio en particular fue genial. RCA: ¿Cómo surge la obra ganadora, cómo surge La joya robada? La idea primigenia surgió mientras estaba leyendo Don Quijote de la Mancha. Hay un momento en la primera parte que Don Quijote se encuentra en la venta en una hospedería junto con otros 15 personajes, todos encerrados y con relaciones muy diversas (...) cuando leí eso me pareció que era el escenario perfecto para una novela policiaca, para un crimen y donde el detective fuera nadie menos que el Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha. Esa fue la primera idea y los personajes estaban, en una muy buena medida, dados ya por Cervantes y la cosa era hacerlos actuar, también desde la óptica del día de hoy, desde los valores que tenemos en esta sociedad tan distinta pues han pasado ya 400 años. RCA: ¿De qué va tu obra y qué necesidad satisface para ti como artista? Diría que están a punto de internarse en un texto que es policiaco, histórico y a la vez cómico. Una novela policiaca para reírnos de los disparates de Don Quijote y para ir atando las pistas para llegar a la respuesta de quién es el malhechor, cómo se cometió el crimen, todo dentro de un escenario histórico porque nos separan 400 años, sí, pero hay cosas que me gusta reconocer como los valores caballerescos por ejemplo, las ropas de esa época, la forma en que se hablaba de América como otro continente y mucho más. Es una novela para reír, para internarse al misterio y también a otra época, y que hace aguardar al lector una mirada sobre uno de los crímenes que hoy están muy en boga, que son indispensables para nosotros como sociedad de considerar actualmente bajo nuevos valores, decir cuál sería arruinar la novela, pero es una mirada desde nuestra contemporaneidad, también crítica en torno a aquello que se escribía antes. RCA: ¿Qué representa para ti presentar tu libro en Fenal? Es para mí un hito, algo que me emociona muchísimo, por una parte lo veo como el culmen de una primera fase de este proyecto que es La joya robada, porque finalmente presentamos el libro como resultado tangible pero también me parece que es el inicio de la segunda parte, tan importante como la primera, que es que el libro llegue a sus lectores. Entonces ir a la Feria Nacional del Libro de León me parece una oportunidad espectacular para dar el banderazo de salida para la obra. La joya robada: capítulos verdaderos del crimen que investigó el ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha Cuenta Miguel de Cervantes que en cierto punto don Quijote de la Mancha se encuentra en una hospedería acompañado de 15 personajes más, entre ellos una dama que se hace pasar por princesa, un barbero que pretende ser su escudero, un capitán que combatió en Lepanto, dos hermanos que tienen años de no verse, parejas casadas entre las que hay antiguos amantes, una musulmana que pretende convertirse al cristianismo y una niña de dieciséis años que va rumbo a América. Todos con diversas relaciones entre ellos y con corazones que albergan sentimientos no necesariamente de amistad. Todos confinados a un mismo espacio. El escenario perfecto para un crimen. Elik G. Troconis toma los personajes cervantinos y crea con ellos una divertida novela policiaca en la que el ingenioso don Quijote de la Mancha debe investigar el robo de la joya más preciada de uno de los personajes y restaurar el orden dentro de la hospedería. Con esta serie de pesquisas, interrogatorios y hasta desnudamientos, ni duda cabe de que don Quijote fue el primer Sherlock Holmes y Sancho Panza, el primer doctor Watson.